Sin duda, en cualquier nivel (amateur o profesional) es complicado salir a competir pero sobre todo a triunfar, a convertirse en el mejor.
A mi manera de ver las cosas, ser mejor significa haber tenido una férrea disciplina, una buena preparación, superar y reconocer a tus rivales, saber ganar, sacrificio, entre otras cosas.
Ayer, México logró su primera medalla en los Juegos Olímpicos, hecho que viene bien y da confianza a la delegación.
Nuevamente, deportes y esfuerzos personales como fueron los de Iván García y Germán Sánchez salieron a relucir y pusieron en el mapa al país en esta justa deportiva y de paso se convirtieron en figuras nacionales.
Sin embargo, si volteamos al medallero, estamos lejos de las superpotencias deportivas, llámense China, Estados Unidos, Italia, Francia, o no nos vayamos lejos, incluso con otros países latinoamericanos como Brasil.
Pretextos hay muchos, no obstante, sería injusto señalar a los atletas, quienes en muchos casos hacen hasta lo imposible y hasta con sus propios medios para poder llegar a la justa, pero sobre todo para representar al país.
Un hecho simpático fue la eliminación de Juan René Serrano, tirador mexicano y una de las promesas de medalla.
Tras superar a Marco Galiazzo, las redes sociales de inmediato reaccionaron y comenzaron a echar las campanas al vuelo; sin embargo, esa tendencia cambió de inmediato luego de que Larry Godfrey terminara con el mexicano.
Reitero que personalmente creo que los atletas son los menos culpables, por lo que sugeriría señalar a los dirigentes que no se preocupan por implementar verdaderos programas de detección de talentos y desarrollo deportivo.
O a los gobiernos que pese a que muchas veces aprueban y destacan en sus discursos presupuestos históricos para el deporte, aunque la realidad es que gran parte de ese dinero se destina a mantener organizaciones deportivas, como son equipos de futbol, ente otras cosas (y el ejemplo lo tenemos cerca).
Así es querido amigo, y mientras esto no cambie seguiremos ilusionados con ganar dos o tres medallas, mismas que no son obra de un buen trabajo o un programa deportivo destacado, sino del esfuerzo personal, el orgullo y las ganas de sobresalir de un atleta.
El dato inútil
El término correcto para describir a los justa veraniega no es Olimpiadas, sino Olímpicos. Las Olimpiadas son el periodo previo a la justa, en tanto que los Olímpicos son la competencia en sí. (Agradecimiento para Gerardo Campa que nos hizo favor de ilustrarnos)
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