Por: Josué Ortiz
Tras derrotar a varios costales, Saúl “Canelooooo” Álvarez, (con voz de Michael Buffer, uno de los mejores anunciadores de peleas en Las Vegas) se enfrenta a una verdadera y complicada prueba; Floyd Mayweather Jr. catalogado como el mejor Libra por Libra.
Ayer, comenzó la promoción de su pelea, que incluirá 11 ciudades de Estados Unidos y la Ciudad de México y posteriormente se medirán en la Ciudad del Pecado, el próximo 14 de septiembre.
Al ver las imágenes, puse especial atención a una, en la cual, ambos boxeadores se están encarando; y de primera intensión supe que el Money ya ganó el primer asalto.
En la imagen, el norteamericano denota arrogancia, confianza y sobre todo fortaleza, por otro lado, el mexicano, que pese a estar un poco más alto, y poner mirada de malo, se ve temeroso, se ve nervioso.
Pese a ello, en las entrevistas posteriores, Canelo destaca las habilidades y la grandeza de su rival; sin embargo, se pronunció como virtual ganador, ya que a su juicio el reinado del Money ha terminado.
Comprendo que ese tipo de declaraciones son parte de lo que rodea a este show; no obstante, considero que el denominado “nuevo ídolo de México” tendrá que enfocarse, aún más en esta recta final, rumbo a la pelea de su vida.
Álvarez tendrá que meterse a la cabeza en dar su mejor esfuerzo, para derrotar a un rival que se ha medido a los mejores de los últimos años; como Arturo Gatti,Juan Manuel Márquez, , Miguel Cotto, Shane Mosley, Ricky Hatton entre otros y peor aún que está invicto.
A mi manera de ver las cosas,el combate es un arma de doble filo.En comparación de su rival; Julio César Chávez, quien carga la cruz de arrastrar la fama de su padre, el Canelo gane o pierda, aunque haciéndolo con decoro, ganaría algo más que cientos de millones de dólares, ganaría la credibilidad que tanto ha adolecido su carrera.
Por otro lado, en caso de que sólo lo tome como una batalla más y sea humillado, el mexicano podría terminar por convencer a sus detractores que es sólo es una creación más de la Televisión y terminaría por sepultar su dudosa trayectoria.
Nace FunciónEstelar.com.mx
Función Estelar es una marca que ha venido posicionando mi compañero y amigo Arturo Cruz, acompañado de su esposa Adriana Ramírez, y en ese crecimiento, hemos unido esfuerzos para traerles una página especializada de Lucha libre; www.funciónestelar.com.mx ,( en su primera etapa), les recomiendo que la visiten y nos den su opinión; ,misma que utilizaremos para crecer y posicionarnos como una de las mejores y como diría Arturo Cruz; ¡Larga Vida a la lucha libre!
martes, 25 de junio de 2013
martes, 18 de junio de 2013
El otro lado de la Confederaciones
Por: Josué Ortiz
“El futbol es un deporte tan noble, que se deja manejar por cualquier escoria”, un pequeño pensamiento que se me ocurrió mientras tomaba una ducha, ayer por la mañana.
Esto, en referencia al otro lado de la Copa Confederaciones que se disputa en tierras amazónicas en estas fechas, y que ha registrado una serie de manifestaciones, en Sao Paulo, Rio de Janeiro, entre otras ciudades, por un gran sector de la población local, a causa, principalmente del aumento de las tarifas del transporte público, los costos que dejará la Copa Confederaciones, y los del próximo Mundial 2014, mismos que han sido controlados con base en la fuerza y los abusos policiacos.
Ante los ojos del mundo, Brasil es considerado una de las potencias económicas emergentes, que en los últimos años ha crecido, con base, principalmente en su apertura de Petrobras (empresa petrolera) y que en el continente americano se ha vuelto todo un ejemplo, incluso para México que intenta copiar en parte su proyecto.
Sin embargo, como pasa en gran parte de los países latinoamericanos, la ciudadanía no se traga ese reflejo y además de los puntos antes mencionados, siente una frustración generalizada sobre la alta carga impositiva, la percepción de que los políticos son corruptos y así como el deficiente sistema de educación y salud, hechos que pudieron haber sido tratados o mejorados con el dinero de la Copa Confederaciones o mejor aún con los más de 15 mil millones de dólares que se gastarán en la realización de un Mundial que en el papel estaría lleno de fiesta y mucha samba, aunque en lamentablemente me aventuro a pensar que estará marcado por el descontento de un país, lleo de gente trabajadora, amistosa y alegre.
Sin duda, el Mundial es una fiesta global, un banquete para el amante de la disciplina, para el turista y por qué no hasta para el fiestero que busca una buena razón para parrandear; sin embargo, es comprensible el enojo de una población en un país donde la brecha entre ricos y pobres es muy marcada, y donde la pasión al futbol, y al jogo bonito, es comparable con el amor a una religión.
Es cuando me pregunto, ¿cuándo este deporte se volvió tan vil? La respuesta es nunca. Los miserables son esos bestias esos políticos,dirigentes, e incluso hasta reporteros que ven al futbol como un simple negocio más.
Dedico estas líneas a mis amigos brasileños, en especial a Carlos Faria, quien por lo visto se mantiene en pie de lucha, ¡Venga mi hermano!.
“El futbol es un deporte tan noble, que se deja manejar por cualquier escoria”, un pequeño pensamiento que se me ocurrió mientras tomaba una ducha, ayer por la mañana.
Esto, en referencia al otro lado de la Copa Confederaciones que se disputa en tierras amazónicas en estas fechas, y que ha registrado una serie de manifestaciones, en Sao Paulo, Rio de Janeiro, entre otras ciudades, por un gran sector de la población local, a causa, principalmente del aumento de las tarifas del transporte público, los costos que dejará la Copa Confederaciones, y los del próximo Mundial 2014, mismos que han sido controlados con base en la fuerza y los abusos policiacos.
Ante los ojos del mundo, Brasil es considerado una de las potencias económicas emergentes, que en los últimos años ha crecido, con base, principalmente en su apertura de Petrobras (empresa petrolera) y que en el continente americano se ha vuelto todo un ejemplo, incluso para México que intenta copiar en parte su proyecto.
Sin embargo, como pasa en gran parte de los países latinoamericanos, la ciudadanía no se traga ese reflejo y además de los puntos antes mencionados, siente una frustración generalizada sobre la alta carga impositiva, la percepción de que los políticos son corruptos y así como el deficiente sistema de educación y salud, hechos que pudieron haber sido tratados o mejorados con el dinero de la Copa Confederaciones o mejor aún con los más de 15 mil millones de dólares que se gastarán en la realización de un Mundial que en el papel estaría lleno de fiesta y mucha samba, aunque en lamentablemente me aventuro a pensar que estará marcado por el descontento de un país, lleo de gente trabajadora, amistosa y alegre.
Sin duda, el Mundial es una fiesta global, un banquete para el amante de la disciplina, para el turista y por qué no hasta para el fiestero que busca una buena razón para parrandear; sin embargo, es comprensible el enojo de una población en un país donde la brecha entre ricos y pobres es muy marcada, y donde la pasión al futbol, y al jogo bonito, es comparable con el amor a una religión.
Es cuando me pregunto, ¿cuándo este deporte se volvió tan vil? La respuesta es nunca. Los miserables son esos bestias esos políticos,dirigentes, e incluso hasta reporteros que ven al futbol como un simple negocio más.
Dedico estas líneas a mis amigos brasileños, en especial a Carlos Faria, quien por lo visto se mantiene en pie de lucha, ¡Venga mi hermano!.
martes, 11 de junio de 2013
Tri; sinomino de conformismo y mediocridad
Por: Josué Ortiz Vázquez
El equipo Tricolor tiene mucho corazón y en la cancha lo demostrará” pregonaba un single, durante el Mundial 1986, no sé por qué lo recuerdo, pues en ese momento apenas iba a cumplir dos años de edad; sin embargo, esa tonada dista mucho de la realidad que a lo largo de la historia ha demostrado nuestra selección, o por lo menos desde que tengo uso de razón.
Para empezar, previo al Mundial de 1988, los malos manejos de la Federación, debido al cachirulazo, hicieron que México quedara marginado del futbol mundial por dos años .
Tras ello, la resurrección del futbol mexicano, a manos de Cesar Luis Menotti, que posteriormente retomó Mejía Barón hacían soñar a la afición; una aplastante actuación en la Copa Oro y un subcampeonato de la Copa América 1993, ponían a México como uno de los favoritos para el Mundial de 1994 en Estados Unidos; no obstante, la mediocridad volvió a relucir al quedar eliminados por Bulgaria en octavos de final.
Esos son primeros recuerdos de fracasos y malas manejos en el futbol mexicano, de ahí podríamos mencionar la eliminación de la Copa América de 1995 por Estados Unidos, no saber acabar con Alemania en Francia 1998, la primera derrota de México en el Azteca, a manos de Costa Rica, aunado a la pésima eliminatoria rumbo al Mundial de 2002, el cual se coronó con la eliminación del Tri frente a Estados Unidos en la Copa del Mundo, los ya meritos en la Confederaciones o póngale como la Copa que quiera y así podríamos enumerar un millón de cosas de un deporte, al cual se le inyecta tanto capital, y que es considerado el deporte nacional.
La realidad actual apunta que México se encuentra en la cima de la eliminatoria, eso sí, con un partido de más y jugando mal, pésimo del asco, perdón escribí jugando, quise decir sin jugar, sin mostrar una actitud, un sistema, no sé, algo, aunque por supuesto alzando las manos y diciendo “no es mi pedo”, no es una obligación ganar, que los rivales han crecido, por Dios, entonces quiere decir que se juega sólo por un simple compromiso y que tras todo este tiempo el denominado gigante de Concacaf, se ha dormido esperando a que lo alcancen.
Y peor aún con la actitud conformista , déspota y poco comprometida de José Manuel de la Torre, quién funge como el general de un cuerpo, sin pies, ni cabeza, que triste, ojalá y el espíritu de Medford se aparezca en el Azteca y lo ponga en su lugar.
El equipo Tricolor tiene mucho corazón y en la cancha lo demostrará” pregonaba un single, durante el Mundial 1986, no sé por qué lo recuerdo, pues en ese momento apenas iba a cumplir dos años de edad; sin embargo, esa tonada dista mucho de la realidad que a lo largo de la historia ha demostrado nuestra selección, o por lo menos desde que tengo uso de razón.
Para empezar, previo al Mundial de 1988, los malos manejos de la Federación, debido al cachirulazo, hicieron que México quedara marginado del futbol mundial por dos años .
Tras ello, la resurrección del futbol mexicano, a manos de Cesar Luis Menotti, que posteriormente retomó Mejía Barón hacían soñar a la afición; una aplastante actuación en la Copa Oro y un subcampeonato de la Copa América 1993, ponían a México como uno de los favoritos para el Mundial de 1994 en Estados Unidos; no obstante, la mediocridad volvió a relucir al quedar eliminados por Bulgaria en octavos de final.
Esos son primeros recuerdos de fracasos y malas manejos en el futbol mexicano, de ahí podríamos mencionar la eliminación de la Copa América de 1995 por Estados Unidos, no saber acabar con Alemania en Francia 1998, la primera derrota de México en el Azteca, a manos de Costa Rica, aunado a la pésima eliminatoria rumbo al Mundial de 2002, el cual se coronó con la eliminación del Tri frente a Estados Unidos en la Copa del Mundo, los ya meritos en la Confederaciones o póngale como la Copa que quiera y así podríamos enumerar un millón de cosas de un deporte, al cual se le inyecta tanto capital, y que es considerado el deporte nacional.
La realidad actual apunta que México se encuentra en la cima de la eliminatoria, eso sí, con un partido de más y jugando mal, pésimo del asco, perdón escribí jugando, quise decir sin jugar, sin mostrar una actitud, un sistema, no sé, algo, aunque por supuesto alzando las manos y diciendo “no es mi pedo”, no es una obligación ganar, que los rivales han crecido, por Dios, entonces quiere decir que se juega sólo por un simple compromiso y que tras todo este tiempo el denominado gigante de Concacaf, se ha dormido esperando a que lo alcancen.
Y peor aún con la actitud conformista , déspota y poco comprometida de José Manuel de la Torre, quién funge como el general de un cuerpo, sin pies, ni cabeza, que triste, ojalá y el espíritu de Medford se aparezca en el Azteca y lo ponga en su lugar.
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