La adrenalina es una hormona secretada por las glándulas suprarrenales del cuerpo, que se produce en situaciones de riesgo.
Sin ser un atleta de alto riesgo, debo decir que he practicado deportes como el rappel, el snowboard, el gotcha, y kartismo, en este, la última ocasión que lo realicé fue hace un par de años, por ahí de 2007, y terminé con un leve accidente, al salirme de la pista, tras tomar una curva a toda velocidad, aunque minutos más tarde, ya estaba quemando llanta.
Personalmente debo describir como una sensación increíble, realizar este tipo de acciones en las cuales, expones de cierta manera tu vida, y sin un sentido, simplemente por el hecho de sentirte liberado.
Y más cuando estás no sólo acostumbrado, sino hacerlo un estilo de vida, como es el caso de Michael Schumacher, considerado el mejor piloto de toda historia, y que debido a esa adicción, hoy se debate entre la vida y la muerte, tras sufrir un accidente mientras esquiaba.
Dicen que uno es genio y figura hasta la sepultura, esperemos no sea el caso para este excelente piloto y pueda librar una nueva carrera, cruzando la línea de meta, y gane su mejor competencia, la de la vida.
Mis deseos
Hoy, el último día de 2013, un año, en lo personal, complejo, raro, pero de mucho aprendizaje, en el cual, sólo me queda dar gracias, ya que debido a las pruebas que se me fueron presentando, pude mejorar, aunque sea un poquito como persona.
Para este 2014, personalmente puedo desear salud, globalmente, y como mexicano podría anhelar que todas esas alzas en la bolsa de valores, se vean reflejadas en nuestros bolsillos, que por fin, las reformas de Peña,hagan un impacto positivo, que la justicia sea equitativa, con el que más tiene, que las personas dejen de tirar basura, y vean lo bonito que se ve una ciudad limpia, que se deje de usar el ingenio para fregar, y que se use para poder contribuir con un México mejor, que los servicios de salud atiendan con vocación al enfermo, y sobre todo al necesitado, sin importar su condición social, moral, sexual, entre otras cosas, si usted es patrón preocúpese, no sólo por las finanzas, sino en el bienestar de la gente que contribuye a generarlas.
En fin, miles de cosas podría pedir, miles de deseos podría formular, pero considero que el verdadero cambio siempre iniciará con uno mismo, así que amado lector, pregone el bien,y pues para variar no espera nada del gobierno, actúe de mejor manera, ya que estoy convencido de que si más de 100 millones de mexicanos nos esforzamos un poquito, el país tendrá una nueva cara.
Feliz fin de año y próspero 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
martes, 24 de diciembre de 2013
Reacción tardía
Denigrante, así calificó Cuauhtémoc Blanco el Pacto de Caballeros, mismo que fue una de las piedras que interfirió en el regreso del ídolo de Tepito al Máximo Circuito del balompié mexicano.
En algunas columnas pasadas hemos tocado el tema del pacto de Caballeros, (o mejor dicho bandoleros) y vale la pena recalcar que es algo que va en contra de las Leyes de FIFA, de las mismas leyes laborales, e incluso hace unos días una diputada alzó la voz en contra de esta práctica; sin embargo, todo sigue igual, y dudo que algo cambie, por lo menos en unos años.
Regresando al tema del Temo, uno debe de comprender la frustración de un ídolo, quien se encuentra en el ocaso de su carrera, y que dadas a sus cualidades técnicas, y a la bendita liga mexicana, le podría dar para retirarse con decoro; sin embargo, al intentar arreglarse con la Franja, la respuesta fue un claro “no”, hecho que desató la furia del jugador, quien en los últimos días ha dado hasta con la cubeta a los directivos, aunque de poco ha servido.
Muchos dirían que es injusto el trato, y de hecho lo es; sin embargo, ¿por qué tiene que dejar un jugador, y más del peso de Cuauhtémoc Blanco, hasta que se encuentre en las últimas de su carrera para poner cartas en el asunto? ¿Por qué no se actúa antes, sí es bien sabido que el los abusos a los jugadores en México datan desde hace mucho?, las respuestas son obvias, Blanco está resintiendo el paso del tiempo, y se está dando cuenta que él dejó de ser el centro de atención del futbol mexicano hace tiempo.
Así como el ídolo de Tepito, muchos, como por ejemplo Joaquín Beltrán, Isaac Terrazas, Germán Villa, el mismo Braulio Luna que permanece en activo, han levantado la voz, sin éxito, y desgraciadamente esta historia continuará repitiéndose, hasta que en verdad haya un verdadero cambio, una unión en el gremio futbolero, en el cual, impere el deporte por encima del dinero, en el cual, el jugador importante se preocupe por el jugador que apenas figure en la nómina, y no sólo por brillar en los reflectores, o en comprar el mejor auto, o en ver cuánto dinero se va embolsar en un año, entre otras cosas, pero claro todo es una utopía.
Felices fiestas
Les deseo una feliz navidad a todos, en especial a mis cuatro lectores, deseándoles una excelente velada llena de paz y alegría.
martes, 17 de diciembre de 2013
Miguel Herrera; el nuevo ícono americanista
Por Josué Ortiz Vázquez
Rabietas, declaraciones abiertas, promesas cumplidas, selección, buen futbol, pasión, campeonatos, miles de memes, etcétera, son algunas de las cosas que calificarían a Miguel Herrera, durante su gestión como técnico de las Águilas del América.
Herrera logró despejar todos los cuestionamientos que rodeaban su llegada al conjunto de Coapa, reformando un grupo roto, y reforzándolo con jugadores como Rubens Sambueza, Luis Gabriel Rey, Osvaldo Martínez, quienes eran considerados como cartuchos quemados; sin embargo fueron parte esencial para mantener a un América en los primeros planos.
El Piojo, pese a que cambió el peinado de Buki y el estilo urbano, por los trajes y las corbatas de marca, nunca perdió su sello de barrio, ni en el área técnica, ni fuera de ella, y prueba de ello eran sus peculiares declaraciones, fuertes y recriminadas, como las que realizó al término de la final, al reportero Luis Castillo de TVC Deportes como un reflejo de la impotencia de un hombre temperamental herido.
Curiosamente, el último que hizo cimbrar a la afición americanista fue Cuauhtémoc Blanco, un individuo con características similares a las de Herrera; ambos genios y figuras, que contrastan con la identidad de un club “burgués” como América.
Quizá esos contrastes, esas marcas características fueron las claves de la comunión de Herrera con la afición más odiada de México, y que lo elevaron como el nuevo ídolo de la estirpe americanista, basta ver la ovación y el apoyo al término de la final, que la afición águila brindó al técnico y su equipo pese a la humillante derrota en el Azteca, a manos de León.
El americanismo hoy está más vivo que nunca, pero sobre todo tiene un nuevo ídolo de nombre Miguel Herrera.
Ayer, en un acto de mucho fiu, fiu, y más bla, bla, Tv Azteca, a manos de su dueño, Carlos Salinas Pliego recibió la batuta del Atlas de Guadalajara, en donde no cabe duda que sale a relucir que todo está mal.
La directiva rojinegra tuvo la puntada de darle una bandera al Salinas Pliego con los colores de la organización tapatía al revés, algo que no dejaron pasar los presentes y sobre todo los aficionados, quienes externaron su molestia, a través de las redes sociales.
No cabe duda, que Salinas Pliego tiene que poner en orden la casa, que los antiguos dueños dejaron hecha trisas, imagínense sí la bandera estaba mal, como estarán las cosas en lo futbolístico, administrativo, pero sobre todo económicamente.
Rabietas, declaraciones abiertas, promesas cumplidas, selección, buen futbol, pasión, campeonatos, miles de memes, etcétera, son algunas de las cosas que calificarían a Miguel Herrera, durante su gestión como técnico de las Águilas del América.
Herrera logró despejar todos los cuestionamientos que rodeaban su llegada al conjunto de Coapa, reformando un grupo roto, y reforzándolo con jugadores como Rubens Sambueza, Luis Gabriel Rey, Osvaldo Martínez, quienes eran considerados como cartuchos quemados; sin embargo fueron parte esencial para mantener a un América en los primeros planos.
El Piojo, pese a que cambió el peinado de Buki y el estilo urbano, por los trajes y las corbatas de marca, nunca perdió su sello de barrio, ni en el área técnica, ni fuera de ella, y prueba de ello eran sus peculiares declaraciones, fuertes y recriminadas, como las que realizó al término de la final, al reportero Luis Castillo de TVC Deportes como un reflejo de la impotencia de un hombre temperamental herido.
Curiosamente, el último que hizo cimbrar a la afición americanista fue Cuauhtémoc Blanco, un individuo con características similares a las de Herrera; ambos genios y figuras, que contrastan con la identidad de un club “burgués” como América.
Quizá esos contrastes, esas marcas características fueron las claves de la comunión de Herrera con la afición más odiada de México, y que lo elevaron como el nuevo ídolo de la estirpe americanista, basta ver la ovación y el apoyo al término de la final, que la afición águila brindó al técnico y su equipo pese a la humillante derrota en el Azteca, a manos de León.
El americanismo hoy está más vivo que nunca, pero sobre todo tiene un nuevo ídolo de nombre Miguel Herrera.
Mucho que arreglar
Ayer, en un acto de mucho fiu, fiu, y más bla, bla, Tv Azteca, a manos de su dueño, Carlos Salinas Pliego recibió la batuta del Atlas de Guadalajara, en donde no cabe duda que sale a relucir que todo está mal.
La directiva rojinegra tuvo la puntada de darle una bandera al Salinas Pliego con los colores de la organización tapatía al revés, algo que no dejaron pasar los presentes y sobre todo los aficionados, quienes externaron su molestia, a través de las redes sociales.
No cabe duda, que Salinas Pliego tiene que poner en orden la casa, que los antiguos dueños dejaron hecha trisas, imagínense sí la bandera estaba mal, como estarán las cosas en lo futbolístico, administrativo, pero sobre todo económicamente.
martes, 10 de diciembre de 2013
Bonito León Guanajuato
En 1997, Cuauhtémoc Cárdenas asume como jefe de gobierno del Distrito Federal, México calificaba en primer lugar a la Copa del Mundo de Francia, Lady Di murió, acosada por los medios en París, se firmó el protocolo de Kyoto, y León disputó su última final de Primera División de la Liga Mexicana, ante Cruz Azul.
Una final, recuerdo de un domingo 7 de diciembre, que presencié en la casa de mi tío Carlos, quien siempre destacó por su gusto por el conjunto cementero, y que el ya mencionado celebró como augurando la sequía de títulos que le vendría a su escuadra predilecta.
A esos lejanos 16 años de ese partido, recuerdo difuso de mi niñez, me viene a la mente un León agresivo, gustoso, y con mucho carácter, impuesto por jugadores como el mismo Comizzo, Misael Espinoza, Hernán Medford, Carlos Cadena, el Guamerú García, Flavio Davino, y comandados por Carlos Reinoso.
Por otro lado, podremos recordar a un Conejo Pérez que iniciaba su carrera, a un Juan Reynoso, defensor central peruano de grandes condiciones, a un Maestro Galindo guiando los hilos de la Máquina, y en punta a la nueva estrella Francisco Palencia, y a un experimentado Carlos Hermosillo que entró en los tiempos extras para definir la final, esto tras una desconcentración de Comizzo, quien le metió un sendo patadón, para que Arturo Brizio Carter decretara la pena máxima, que el grandote de Cerro Azul, como cual héroe de película gringa, (con la cara sangrada y todo convaleciente), le diera su último campeonato a la Máquina.
Ese gol, que significó la derrota, fue un duro golpe anímico a la afición de la Fiera, (una que a mi gusto y junto a la de Monterrey,es una de las más fieles y exigentes) fue el inicio de la debacle de este equipo que culminó en 2002 con un descenso que se prolongó por diez años, hasta el regreso al máximo circuito en 2012.
Tras un año, la Fiera está de vuelta en una final, con ese sello similar al de 1997, con jugadores con hambre, personalidad, que en su momento fueron calificados como medrosos, y ahora están en boga de todos, gracias a un entrenador como Gustavo Matosas, quien ha sabido sacar y convencer a su equipo de su idea futbolística.
Sin embargo, como en 1997, no la tienen fácil, ante uno de los denominados grandes; América, último campeón, y que matemáticamente ha desplegado un futbol avasallador que lo colocan como un rival que amenaza nuevamente callar el rugido de la fiera, que no se oye desde tiempos del último gran héroe, y no me refiero a Schwarzenegger, (el que entendió, entendió) sino al legendario Milton Queiroz, mejor conocido como Tita.
Una final, recuerdo de un domingo 7 de diciembre, que presencié en la casa de mi tío Carlos, quien siempre destacó por su gusto por el conjunto cementero, y que el ya mencionado celebró como augurando la sequía de títulos que le vendría a su escuadra predilecta.
A esos lejanos 16 años de ese partido, recuerdo difuso de mi niñez, me viene a la mente un León agresivo, gustoso, y con mucho carácter, impuesto por jugadores como el mismo Comizzo, Misael Espinoza, Hernán Medford, Carlos Cadena, el Guamerú García, Flavio Davino, y comandados por Carlos Reinoso.
Por otro lado, podremos recordar a un Conejo Pérez que iniciaba su carrera, a un Juan Reynoso, defensor central peruano de grandes condiciones, a un Maestro Galindo guiando los hilos de la Máquina, y en punta a la nueva estrella Francisco Palencia, y a un experimentado Carlos Hermosillo que entró en los tiempos extras para definir la final, esto tras una desconcentración de Comizzo, quien le metió un sendo patadón, para que Arturo Brizio Carter decretara la pena máxima, que el grandote de Cerro Azul, como cual héroe de película gringa, (con la cara sangrada y todo convaleciente), le diera su último campeonato a la Máquina.
Ese gol, que significó la derrota, fue un duro golpe anímico a la afición de la Fiera, (una que a mi gusto y junto a la de Monterrey,es una de las más fieles y exigentes) fue el inicio de la debacle de este equipo que culminó en 2002 con un descenso que se prolongó por diez años, hasta el regreso al máximo circuito en 2012.
Tras un año, la Fiera está de vuelta en una final, con ese sello similar al de 1997, con jugadores con hambre, personalidad, que en su momento fueron calificados como medrosos, y ahora están en boga de todos, gracias a un entrenador como Gustavo Matosas, quien ha sabido sacar y convencer a su equipo de su idea futbolística.
Sin embargo, como en 1997, no la tienen fácil, ante uno de los denominados grandes; América, último campeón, y que matemáticamente ha desplegado un futbol avasallador que lo colocan como un rival que amenaza nuevamente callar el rugido de la fiera, que no se oye desde tiempos del último gran héroe, y no me refiero a Schwarzenegger, (el que entendió, entendió) sino al legendario Milton Queiroz, mejor conocido como Tita.
“Bonito León Guanajuato, su feria con su jugada, ahí se apuesta la vida, y se respeta al que gana”
José Alfredo Jiménez
José Alfredo Jiménez
martes, 3 de diciembre de 2013
Paul Walker y Miguel Calero
Sábado a las 20:30 horas, una tarde común y tranquila en la redacción, me informa Manuel Baeza, director de Criterio, que Paul Walker, estrella del cine y de la saga Rápido y Furioso, había fallecido en un accidente automovilístico.
Irónicamente, las últimas palabras de Walker fueron “regreso en 5 minutos”; sin embargo, al pasar el tiempo, los minutos se volvieron un infierno, expresado en su máxima expresión por las llamas que salían del Porsche Carrera en el que viajaba junto con su amigo, el empresario salvadoreño Roger Rodas, quien también pereció.
Un año antes, Miguel Calero, exportero y símbolo de los Tuzos, se encontraba en un asado, junto con varios futbolistas y algunos periodistas, cuando comenzó a sentirse mal, por lo que prefirió abandonar la reunión.
La molestia del excancerbero se prolongó, al grado de que tuvo que ser atendido de emergencia en Pachuca, a consecuencia de una trombosis en el cerebro, y posteriormente fue llevado a México, donde luego de varios e incansables esfuerzos por parte de la comunidad médica perdió el partido más importante, el juego ante la vida.
La muerte nos acecha en cada momento, y nadie,( al menos de los que esté leyendo este escrito sea brujo, al menos eso creo) sabe cuándo el destino cortará el hilo de nuestras existencias.
Uno nunca sabe si estamos viviendo nuestros últimos 5 minutos, sí estamos pronunciando nuestras últimas palabras, sí será nuestra última reunión con los amigos, el último abrazo o beso con el ser querido, por ello, como diría Catón, en su columna de ayer: “Alegrémonos aun en medio de la tribulación. Estamos vivos, y la vida está hecha de esperanza”, y conste que se los dice alguien que tiende ser un malgeniudo.
El colombiano con sus lances, y pese a su presunción, fue pieza fundamental de la época dorada de los Tuzos del Pachuca, situación por la cual, el club hidalguense le rendirá un homenaje, una misa y dicen que hasta una estatua develarán, este miércoles en el estadio Hidalgo.
En tanto, que cientos de fanáticos de Walker, quien conquistó a sus fans, por sus actuaciones y especialmente por su filantropía, han viajado a California para dejar alguna ofrenda en el sitio donde pereció el actor.
Irónicamente, las últimas palabras de Walker fueron “regreso en 5 minutos”; sin embargo, al pasar el tiempo, los minutos se volvieron un infierno, expresado en su máxima expresión por las llamas que salían del Porsche Carrera en el que viajaba junto con su amigo, el empresario salvadoreño Roger Rodas, quien también pereció.
Un año antes, Miguel Calero, exportero y símbolo de los Tuzos, se encontraba en un asado, junto con varios futbolistas y algunos periodistas, cuando comenzó a sentirse mal, por lo que prefirió abandonar la reunión.
La molestia del excancerbero se prolongó, al grado de que tuvo que ser atendido de emergencia en Pachuca, a consecuencia de una trombosis en el cerebro, y posteriormente fue llevado a México, donde luego de varios e incansables esfuerzos por parte de la comunidad médica perdió el partido más importante, el juego ante la vida.
La muerte nos acecha en cada momento, y nadie,( al menos de los que esté leyendo este escrito sea brujo, al menos eso creo) sabe cuándo el destino cortará el hilo de nuestras existencias.
Uno nunca sabe si estamos viviendo nuestros últimos 5 minutos, sí estamos pronunciando nuestras últimas palabras, sí será nuestra última reunión con los amigos, el último abrazo o beso con el ser querido, por ello, como diría Catón, en su columna de ayer: “Alegrémonos aun en medio de la tribulación. Estamos vivos, y la vida está hecha de esperanza”, y conste que se los dice alguien que tiende ser un malgeniudo.
Tributos a los ídolos
Calero y Walker, difícilmente coincidieron en vida; no obstante, ambos levantaban pasiones a su estilo.El colombiano con sus lances, y pese a su presunción, fue pieza fundamental de la época dorada de los Tuzos del Pachuca, situación por la cual, el club hidalguense le rendirá un homenaje, una misa y dicen que hasta una estatua develarán, este miércoles en el estadio Hidalgo.
En tanto, que cientos de fanáticos de Walker, quien conquistó a sus fans, por sus actuaciones y especialmente por su filantropía, han viajado a California para dejar alguna ofrenda en el sitio donde pereció el actor.
Cambiando de tema
Mis favoritos para la final, León y América, ¿por qué? los números y el futbol los avalan.
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