martes, 8 de enero de 2013

Messi, el humilde futbolista

Hablar de Lionel Messi es hablar más que de un simple jugador que ayer ganó su cuarto balón de oro consecutivamente, sin duda, es un fuera de serie, un fenómeno, un tipo que no juega por el reconocimiento de la gente, sino por el simple hecho de divertirse y eso se nota en su manera de desenvolverse dentro del campo.
Messi es un ejemplo de lealtad y amor al futbol, pues dentro de su gran historia, también existen claroscuros, pues como bien sabemos en su niñez sufrió una enfermedad que le impedía desarrollarse corporalmente (de ahí el libro Messi, el niño que no podía crecer de Luca Caioli) y por ende muchos le auguraban que no tenía futuro dentro del balompié mundial.
No obstante, su fidelidad por este deporte se ve reflejada, primero tras sobreponerse a su enfermedad y después convirtiéndose poco a poco en la punta de lanza de este Barcelona de época, (nótese que estas palabras vienen de un madrilista)
Creciendo como futbolista, a lado de estrellas consagradas como Ronaldinho, Edgar Davids , Patrick Kluivert,,el mismo Luis Enrique, (“la Furia Española”), Rafael Márquez, mismos de los cuales fue adquiriendo experiencia y conocimiento, aunado a su talento nato, Messi logró abrirse paso hasta convertirse en la estrella que es hoy.
Curiosamente, su debut de Messi fue un 16 de noviembre de 2003, cuando el Barsa jugaba un partido amistoso contra el Porto de Portugal que era dirigido por el antagonista José Mourinho, hoy técnico del Real Madrid.
Menos de 10 años le han bastado a este jugador para ser un referente en la historia del futbol mundial de romper récords, obtener trofeos y reconocimientos; sin embargo, todo queda de lado cuando la humildad, pero sobre todo el balón va adelante y pegado al pie.


El chisme


Este es un refrito del Francotirador pero creo que vale la pena mencionarlo. Hace unos meses, una importante empresa panera planeó realizar un comercial, en el cual, su primer prospecto era Javier Hernández.
No obstante, el Chicharito se puso sus moños y se colocó un precio un tanto alto, por lo que la panificadora mexicana prefirió buscar a otro candidato, en una locura se les ocurrió preguntar a Messi. ¿Cuál fue la sorpresa? Que el astro argentino aceptó tranquilamente y además su precio no era tan alto como el del mexican Little Pea.
Por lo que la producción se trasladó a España para grabar y en un tris se realizó la publicidad que hasta hoy podemos ver en la TV, aunque usted no lo crea.

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